El hombre y sus formas
Hugo Fernando Conterno
El hombre se paró en medio del campo, a su alrededor extrañas figuras surgieron. Dejó que tomaran forma sin preocuparse, sin preguntar por su origen, por la particular orientación que cada una de ellas tomo. Las cuatros formas partían desde sus piernas y cada uno miraba a un punto cardinal.
Si hubieren sido oscuras, el tendría la certeza de que eran sombras, pero al contrario eran recortes de luz sobre el verde del verano.
Tocó su corazón y sintió un pequeño sacudón en su cuerpo, vio como una de las formas de luz se movió, los brazos aleteaban, y supo que la figura reía.
La del Norte repitió el movimiento y sumo dos saltos, la del Este hizo lo mismo que la del Sur pero agregó tres giros a la derecha y la del Oeste demoró su movimiento y copio uno a uno los tres puntos cardinales.
La del Norte repitió el movimiento y sumo dos saltos, la del Este hizo lo mismo que la del Sur pero agregó tres giros a la derecha y la del Oeste demoró su movimiento y copio uno a uno los tres puntos cardinales.
El hombre dejó su mente en blanco, quería ser como las figuras.
Al ver el juego entendió que la felicidad estaba girando con el como vértice, como centro del universo.
Al ver el juego entendió que la felicidad estaba girando con el como vértice, como centro del universo.
Como esas imágenes que se ven y desaparecen en un sueño con la esperanza de conservarlo a la mañana, el hombre también imitó los movimientos y quiso superar al de las formas. Sus pensamientos ganaron al silencio y se perdió buscando repetir, conservar, pero algo se diluyó, la felicidad se estaba alejando. En ese momento algo comprendió, dejó de imitar a las formas y se puso a jugar con ellas, sus movimientos eran como las de las formas, se sumaban y restaban variaciones, pero no importaba nada, la risa, la alegría giraba en torno. Sin saberlo el era la Felicidad.
Las figuras se unieron, el hombre respiró y tomó luz con el aire, su corazón llevó a cada rincón de su ser Luz, se volvió uno con sus partes e irradió Alegría para todo el Universo.
